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Bienvenido al segundo Grado de la Masonería.

 TAGS:masoneria

Luego de haber practicado por algunos meses la Liturgia del Primer Grado, haber reflexionado acerca de su contenido y enseñanzas, y en particular sobre aquellas relacionadas con la practica de la virtud, así como haber aprendido durante ese tiempo a familializaros con los Símbolos Masónicos y con nuestras formas de comportamientos públicos y privados, llegáis ahora a un espacio nuevo que complementa la propuesta básica de la Masonería simbólica, sobre la que habrá de levantarse vuestra construcción personal. Este fundamento doctrinal que ahora completáis, hunde sus raíces en la Masonería primitiva de la edad media y del renacimiento, dividida en solo dos Grados y no en tres como ahora, y desde entonces “Masoniza” (si se me permite la expresión) a la persona que toca como profana nuestro pórtico con la sola presentación de que es “libre y de buenas costumbres”. Y es que, desde el siglo XVII, en que los Masones dejan de ser unos súbditos agremiados, que en diferentes reinos de la Europa occidental se ganaban la vida en el negocio de la construcción de edificios, observando como código de conducta el cultivo del honor y de la virtud, y paulatinamente se convierten en ciudadanos que desde entonces se dedican a temas teóricos generales, a hacer una que otra revolución, a fundar uno que otro club de servicios, a establecer uno que otro régimen político, y a organizar una que otra división dentro de la Masonería, dividen el primer Grado en dos partes para adoptar seguidamente un tercero con la denominación de Maestro. que espero pronto tendréis la oportunidad de conocer y estudiar. En lo que respecta al paso que acabáis de dar, vemos que estos dos primeros Grados de Aprendiz y Compañero - originalmente unidos en uno solo y ahora separados - versan sus mensajes complementarios y su invitación al estudio dentro del marco de las dos columnas que sostienen el Templo Masónico, la una: la VIRTUD; la otra: el HONOR. Es decir, que estos dos primeros Grados son los pilares sobre los que habréis de levantar vuestro edificio Masónico. Y este no es un asunto de poca monta, ya que como habéis percibido la virtud y el honor son las dos referencias con las que muchos Masones queremos que se conozca a la Orden. Más, ya en el plano de vuestra construcción individual la invitación cardinal de este grado es al estudio de la Ciencia y las Artes. Y decir Ciencia es nombrar un tipo de razonamiento no metafísico, que sea lógico, logrado a través de lo empírico, de lo racional y de la aplicación del método experimental sobre la realidad objetiva. Exactamente lo contrario de lo que ofrecen a los caminos de la fe, de las creencias y del dogma. La Masonería tradicionalmente, recuerda en este segundo Grado a las Universidades medievales, en lo que hace relación a que el estudio se basaba en aquella época en la clásica división del Trivium y el Cuadrivium, además de los estudios de filosofía, que a veces incluía derecho, y teología. Este Trivium (que significa “tres vías”) consistía en un grupo de asignaturas que correspondían a las letras; y el Cuadrivium (o Cuatro Vías) a otro grupo de materias relacionadas con las ciencias. La idea era de que quien cursara estas disciplinas era una persona que había completado sus estudios. Aún no se conocían las especializaciones y subespecializaciones que hoy se estudian en postrados dirigidos a profundizar en un solo área del conocimiento. Para ese entonces, la propia organización del conocimiento durante la Edad Media rendía culto a la importancia de las Matemáticas. Una herencia de ese pasado, es la cantidad de Matemáticas que se ve en nuestra primaria y bachillerato, que tan poco sirve a la mayoría de los profesionales que no estudian ingeniería, física o Matemática en detrimento de otras áreas y otros quehaceres del saber humano. Por ejemplo, en Colombia mientras matemáticas se estudia en primaria y secundaria durante doce años, filosofía se estudia en dos, e historia en seis. Del Trivium se afirmaba que incluía las llamadas Tres Artes Liberales relativas a la elocuencia: ellas eran la Gramática, la Retórica y la Dialéctica, por lo tanto se consideraba como un conocimiento menor al del otro grupo. De allí viene la palabra trivial, como sinónimo de fácil, liviano y superficial. A su vez, el Cuadrivium contenía las denominadas Cuatro Artes Matemáticas: y ellas eran a su vez La Música, el Álgebra, la Geometría y la Astrología, y se le daba mayor importancia. Hace unos días, en una Masticación posterior a un Aumento de Salario otorgado en la Logia Lealtad N° 7, jurisdiccionada a la Gran Logia del Norte de Colombia, se presentó la inquietud acerca de la importancia de que un Masón supiera hablar en público. Y aunque esta es una destreza que se fortalece en las Logias espontáneamente, el escenario adecuado que brinda la Masonería para ello se encuentra precisamente en la Asamblea de Compañeros, lo cual ratifica, sin lugar a dudas, lo que siempre hemos sostenido: La Masonería no solo es útil, sino que además es un complemento de nuestra educación profana, y que el que se aplica a su método se distingue per se en el mundo exterior. Q:. H:. Compañero, Al continuar usted ahora el método de construcción personal que ofrece la Masonería, nuestra invitación cardinal es al estudio. Hago votos por que las expectativas intelectuales que lo llevaron vuestro adelanto en las enseñanzas que ofrece la Orden sean colmadas a entera satisfacción. Mil éxitos.

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LA INICIACION Y EL SIMBOLISMO MAS:.

La iniciación en los misterios masónicos constituye un ritual severo e imponente que requiere del candidato valor, fortaleza y decisión para superar las pruebas que sólo acometen los que tienen el estímulo de saber la verdad.     La conducción indirecta hacia el parvis del  T:. en medio de las tinieblas y desafiando cualquier peligro que pueda sobrevenir requiere el Cand:. La firme resolución de iniciarse en los misterios de la F:.M:., porque la obscuridad y las tinieblas siempre han estado relacionadas con el mal y los peligros que acechan al hombre.

         En el C:. de R:., el Cand:. se encuentra con la Muerte y, es advertido de la necesidad imperiosa que tiene de sus convicciones para poder seguir adelante y encontrarse con la verdadera Luz; ya que para ello, no contará con sus monedas, títulos ni privilegios de su vida profana y será valorado en función de sus hábitos y acciones.

         Después de atravesar el corredor de los pasos perdidos y frente al T:., el Cand:. Dará +++ cuyo significado está simbolizado en la Parábola del Amigo Importuno, en el cual el Gran Rabí, nos enseñó a ser generosos con nuestros semejantes pues “(…)os nos dijo: pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá; porque quien pide recibe y quien busca halla y al que llama se le abre(…)” . Estos +++, el Cand:., las repetirá sobre los hombros de los VVig:., cuando cuadre el T:. y toque los puntos del mediodía y el poniente.

         En la mitad del Cub:. de Occ:. y entre Ccol:., el Cand:. Iniciará su marcha de Occ:. A Or:.significando que se dirige de las tinieblas a la Luz; de la Muerte a la Vida; representando con sus PP:.  su nacimiento, vida y muerte o su infancia, juventud y madurez.

Esta marcha la repetirá ante el A:. donde, el Recip:., ejecutará su más solemne juramento de jamás revelar parte o partes de los secretos y misterios pertenecientes a los AA:.LL:.y AA:.MM:. y, con ello, nacerá a una nueva vida mas:. quedando sepultado  para siempre su vida profana.

         Su primer contacto con las Tres Luces Emblemáticas de la F:.M:. se producirá durante su Jur:. y, cuando se le haya permitido ver la Luz; observará: el V:. de la L:.S:., en Salmos 133, que contiene la palabra divina y guía nuestra Fe hacia la Felicidad. 

Será su primer contacto con la Escala de Jacob que le indica el camino a la Divina Mansión y le enseña a creer en la Divina Providencia y en la predominancia del espíritu sobre la materia con el descenso y reascenso de los ángeles de Dios. Y asimismo,se encontrará con tres de las virtudes principales que caracterizan a un M:.M:. : la Fe, la Esperanza y la Caridad con todos nuestros semejantes.

La E:. la guiará por el camino de la rectitud, de la equidad, de la justicia y de las virtudes mas:.. El C:. le enseñará el amor fraternal con sus HH:.; asimismo, medirá su vida y su conducta y le asegurará belleza, estabilidad y perfección en sus quehaceres prof:. y mas:..     El Esc:.Mas:. representado por la E:. y el C:., la materia y el espíritu, ubicados sobre el V:.de la L:.S:. representan la sabiduría y el conocimiento humano. Después, comprenderá que estos MUEBLES  hicieron JUSTOS los Trabj:. de la Cer:. de su Inic:..

         Asimismo, tendrá su primer contacto con las Tres pequeñas Luces de la F:.M:. ubicados en forma de E:. a los costados del A:.; el candelabro del Or:.representando al V:.M:. que guía y conduce la Log:.; la de Occ:.a la Luna que gobierna la noche y vela el descanso y, la del S:. al Sol, que gobierna el día, nutre y vivifica.

Al dirigirse al NE:., en la primera mitad del Cub:. de Or:., en Recip:., percibirá los ORNAMENTOS de la Log:., El Pavimento de Mosaicos, representando los distintos aspectos de una sola realidad, el bien y el mal, lo positivo y negativo, etc. cuyo eterno contraste son la base de la armonía universal; la Estrella Rutilante o Gloria al Señor representando al H:., a la unión balanceada del espíritu y la materia y a Dios; La Guardilla Dentada, como emblema de la vida humana, mezclada con el bien y el mal, simbolizando a los planetas alrededor del Sol y el límite de la Log:. con el mundo exterior.

A la mitad del Cub:. de Or:. Observará SIETE GRADAS: cuatro gradas que conduce al Or:. Propiamente dicho y, tres gradas que conducen al Tr:. o Sitial del V:.M:. que simbolizan las condiciones del que ocupa la Silla del Rey Salomón.

Sobre el pupitre triangular y cubierto por un paño terciopelo azul celeste, símbolo del Rito de York; el Recip:. Verá un Candelabro con la Luz de la Sabiduría de Salomón que ilumina y se esparce sobre los miembros de la Log:.; una Col:. de jónico que representa la sabiduría; el Mall:. del V:.M:. , similar al hacha doble de los egipcios, como insignia del gobierno y símbolo de su autoridad para dirigir la Log:., con el cual, el V:.M:. desbasta el material humano para que llegue a la perfección. También, el Recip:., observará que detrás del Tr:. se encuentran simbolizadas las Tres pequeñas Luces de la F:.M:.: el Sol, la Luna y el V:.M:., éste último también simbolizará con su persona a dichas luces: su m:.d:. al Sol, que denota todo lo por hacer; su cabeza que denota todo lo actual y la m:.i:., la luna, que denota todo lo hecho. Asimismo, ante el Tr:. del V:.M:.observará la Carta Constitutiva de la Regularidad a los Trab:. de un Log:.; así como, la Luna rodeada de SIETE ESTRELLAS, que simbolizan a los HH:. que se reúnen en la Log:. y que hacen perfectos dichos Trab:.

         A la i:.del V:.M:. verá los sitiales del Past V:.M:.I:. y de los Past VV:.MM:., Reguladores de la Or:. y los más celosos guardianes de los Secretos de la F:.M:., cuya Joyas simbolizan la E:. con el “47” Teorema de Euclides anunciado por Pitágoras ( la suma de los cuadrados de los catetos es igual a la hipotenusa), representando al Constructor de los T:.; a la d:. del V:.M:. el Sitial de Honor o de aquellos que no han pasado más allá del Tr:. del Rey Salomón. Asimismo, observará el Delta que simboliza la divinidad y la naturaleza y, en su interior, se encontrará con el OJO OMNISCIENTE DE OSIRIS, que todo lo ve y que constituirá el OJO ACUSADOR de su conciencia.
         Después será instruído en los PP:.SS:. y TT:. y la P:.S:. del A:.M:. que deriva de la Col:. corintia que se halla a la i:. del Port:. o Ent:. del
T:. que denota la Fortaleza o fuerza del A:.M:. para poder librar las batallas con su naturaleza interior; Col:. que se encuentra coronada con granadas, adornada de guirnaldas y sosteniendo un globo terráqueo, simbolizando que
los miembros de la Log:. deben ser como los granos de la granada, que forman un todo compacto unidos por lazos de fraternidad y solidaridad; siendo el Globo Terráqueo el emblema de la Universalidad de la F:.M:.; así como, los eslabones de la cadena ubicada en el interior del T:., sobre la parte superior, representan a los MM:. Esparcidos por sobre la superficie de la Tierra.

         Posteriormente, será condecorado con el Man:. del A:.M:., observando la blancura de su inocencia; cuya forma rectangular representa el perímetro del T:. y, la solapa triangular, a la divinidad. Esta Man:. Le servirá para sus Trab:. en la Log:. y será distinguido con +++ por el 1er. Vig:..

También, tendrá su primer contacto con las JOYAS FIJAS de la Log:.: la Pl:. de T:., donde se encuentran delineadas todos los símbolos y alegorías; la P:.B:., que lo representa en su estado natural e
imperfecto y como recién iniciado en el F:.M:. y la P:.P:., que representa la perfección que obtendrá por sus propios méritos a través de una educación virtuosa hasta el final de su existencia. Así como también, tendrá su primer contacto, con la  JOYAS MOVILES: la E:. que simboliza rectitud, moralidad, equidad e imparcialidad; el N:. que denota igualdad y la P:. que
denota rectitud. Todos ellos llevados en el ejercicio de sus cargos por el V:.M:., el 1er. y 2do. VVig:., respectivamente.

El 2do.Vig:. le mostrará sus herramientas de Trab:.: la V:. de 24 pulg:.
que le servirá para medir sus trab:. realizados durante las 24 horas del día que las dedicará al servicio del G:.A:.D:.U:. al trab:., al descanso y a la ayuda a sus HH:.; el M:.que utilizará para aplastar todo nudo o protuberancia y que representa la fuerza de su conciencia, y el C:. con la que suavizará y pulirá la P:.B:. con la educación Mas:..

Más tarde recibirá el cargo de A:.M:. señalándosele sus deberes para con el G:.A:.D:.U:., con sus semejantes y consigo mismo. De otro lado, como ciudadano del mundo deberá cumplir con sus deberes civiles; como individuo deberá cultivar las virtudes domésticas y públicas como la prudencia, la templanza, la fortaleza y la justicia que están representadas en las cuatro borlas pendientes de la Esq:. del T:. deberá fortalecer las cualidades mas:. como la benevolencia, la caridad, y su carácter como A:.M:., con el sigilo, la fidelidad, y la obediencia. Debiendo ser útil a la sociedad y fortalecer su corazón con la verdad, el amor y al virtud.

         Finalmente, será reconocido, admitido y proclamado A:.M:. por todos sus HH:. uniendo a un nuevo eslabón en la Cadena Universal de la F:.M:., que deberá construir su T:. Int:., puliendo su P:.B:. y levantando el fardo de sus acciones provenientes de su vida profana con la ayuda de la Grúa y de su Col:. que denotan fuerza, belleza y amor para sobrellevar nuestras obligaciones mas:.

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DEFINICIÓN DE LA MASONERIA

A:.L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.

La Francmasoneria es un sistema peculiar de moralidad, velado por alegorias e ilustrado por simbolos.

La magnifica definición que expresa, es la respuesta a la angustiosa interrogante de los
profanos, respuesta que los que hemos recibido la Verdadera Luz, ya conocemos.

En ella se condensa, tambien, la negación al carácter eminentemente religioso que el
profano da a nuestra Institución. En la Francmasoneria, que no es una religión,
porque no tiene culto religioso, tienen cabida todos los credos y profesiones
religiosas y bajo el nombre generico de GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO, se reconocen todas las creencias en un Ser Supremo o en un Principio Creador.

Tambien la francmasoneria ha dejado la Teología a los Teologos, puesto que siendo una
Ciencia cuyos Dogmas atrevidamente fijos provocan apasionadas controversias, no
conducen sino a sembrar rencores y persecuciones de los grandes contra los
debiles; de los audaces contra los humildes.

A ese dogmatismo rígido e intransigente, la Francmasoneria opone la plena libertad teologica para que sus miembros puedan entenderse de acuerdo con su Fe y su Filosofia. No se los pide acto de Fe ninguno, a nada se les obliga; se les invita tán solo a
que por medio de sus creencias se interesen por la leal investigación de la verdad.

Aparte de la moralidad, uno de los requisitos exigidos para ingresar a la Orden, está basada
en los principiuos más puros de la Caridad y la Verdad, cualidades distintivas de todo Masón. Asimismo, la masonería es una escuela de superación espiritual para hacer del hombre, no solamente un ser libre y de buenas costumbres, culto; sino un elemento útil a la sociedad.

Entre sus principales fines esta el desarollo de la solidaridad humana mediante la formación de una conciencia universal de fraternidad entre todos los hombres. Su objeto principal es tambien la mejora y fortaleza del carácter del hombre, a través del hombre; en el seno de la comunidad a que pertenece; y que este fin debe alcanzarse teniendo como base el conocimiento de que todos ellos deben unirse y actuar juntos, en vez de hacerlo en forma aislada, como generalmente sucede, obedeciendo al antiguo prejuicio de que solo aquellos que abrazan determinados credos que ostenta igualdad de raza o participan de las mismas opiniones, deben agruparse. Es por eso que reclama la Tolerancia y el respeto mutuo y no hace distingos de religión, nacionalidad o raza, acatando las ideas de los hombres a
los que considera siempre como H:. Finalamente la masoneria es una escuela de honor y
virtud
que persigue el conocimiento de la Verdad, sostiene que la justicia es la única norma que debe reglar la conducta de los hombres y proclama la Libertad y la igualdad como DERECHOS SUSTANCIALES DEL SER HUMANO.

M:.M:. Dante Enrique Rojas Linares

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EL HOMBRE LIBRE Y DE BUENAS COSTUMBRES

EL HOMBRE QUE HABLA CON VERDAD. Es un hombre feliz Y congruente con su entorno

Me fascina El Masón que sabe  a  donde va, cual es su destino, para que fue hecho por el creador y cuales son sus ideales. Aterrizarlos a tierra y hacerlos tangibles. sabe lo que hay que hacer  y lo hace.

Me gusta El Masón que empeña su palabra y sabe cumplirla a toda costa.

Me encanta El Masón con capacidad para asumir las consecuencias de sus actos.

Me sorprende El Masón que defiende la verdad de sus Venerables Hermanos aún a costa de privilegios , promesas y falsas vanidades.

Respeto al El Masón  que actua a conciencia y HONESTIDAD ejerce su albedrio con sabiduria  y acierto

Me maravilla El Masón  que es respetuoso y justo con sus hermanos y consigo mismo,.

El Masón que agradece las gentilezas de sus Hermanos y las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de su ser, que goza de la facultad de enriquecer su existencia regalando una sonrisa, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente a edificar el templo de los otros sin esperar nada a cambio.

Me subyuga El Masón VERDADERO capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.

El Masón   que tiene tacto.

Me gusta El Masón que posee sentido de la justicia. A éstos los llamo mis amigos.

Me gusta la actitud del buen  Masón  que sabe de la  importancia de la alegría y la predica con el ejemplo, motivando, persuadiendo y entusiasmando al logro de nobles ideales.

 Me alegra el corazón cuando el El Masón  que mediante bromas me enseña  a Vivir    lo efímero de la  existencia  con humor.

 Admiro al Masón  que nunca  pierde su corazón de  niño  y se preocupa y ocupa su tiempo cuanto les acontece algo a ellos. 

 Me  fascina la pureza del pensamiento del Masón , cuando es libre de ataduras y arroja el costal de piedras de los odios, envidias, ambiciones y mas lastres que lo anclaban al pozo sin fondo , que le imbuyeron fuera de Nuestros recintos sagrados.

Me entusiasma El Masón sincero y franco, capaz de oponerse con elementos de juicio razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta El Masón leal,  constante y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideales de unión fraternal  se trata.

Me agrada El Masón  de criterio amplio , y apertura de pensamiento a todas las filosofías y ciencias y no es fanático de lo que predica con el ejemplo,  que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo.

El Masón que, al aceptar sus errores, se esfuerza  genuinamente por no volver a  cometerlos. El masón que lucha contra  sus vicios e ignorancia .

Me simpatiza El Masón  practico que no llena su cabeza de estúpída  sabiduría  que no lleva a la practica y solo le sirve para pavonearse como guajolote, ostentando grados que no le corresponden que ni entiende ni comprende y   que  no busca soluciones para dejar de ser  incongruente  con su miserable existencia .

 “lo mismo adentro que fuera”. Riqueza adentro, riqueza por fuera

Me persuade El Masón  que piensa y medita  internamente.

El Masón  que valora a sus semejantes no como lucen ni por lo que  poseen.

 El Masón que no juzga ni deja que otros juzguen.

El Masón  que tiene personalidad.

El Masón capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

 Admiro al Masón Que mira para abajo al caido, solo para levantarlo .

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegria, la humildad, la Fé, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduria, los sueños, la humildad, el arrepentimiento, y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse

Hombres Libres y de Buenas Costumbres.

Con Masónes de esta altura , me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi  me doy por bien retribuido.

                          GRACIAS POR SER  MASON

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LOS GUANTES MASONICOS

Prenda que se utiliza para proteger o abrigar las manos o como complemento del vestido. Se cree que la utilización de los guantes procede de los tiempos prehistóricos, los primeros ejemplos aparecieron en una tumba real egipcia de alrededor de 1350 a. c., Los autores griegos Homero y Jenofonte mencionaron los guantes en sus textos. Los griegos y romanos, que vivían en climas relativamente templados, los utilizaron para proteger las manos cuando hacían trabajos pesados. Alrededor de los siglos VIII y IX ya se utilizaban en las Islas Británicas, Alemania y Escandinavia.

En la edad media los monarcas, nobles y altos cargos eclesiásticos llevaban guantes ricamente bordados y enjoyados. Estos guantes formaron también parte de la indumentaria papal.  Estas prendas adquirieron una importancia simbólica como prueba de buena fe, a la hora de realizar un contrato solía entregarse un guante doblado. Un guante de mujer se entregaba con mucha frecuencia como presente de amor. En la investidura de los reyes de Francia, éstos recibían un par de guantes, tal como los obispos. Las manos ungidas y consagradas del rey, así como las de un obispo, no debían tener contacto con cosas impuras. En el año 1322 en Ely (ciudad inglesa donde se levanta una gran catedral), el Sacristán compró guantes para los masones ocupados en la "nueva obra", y en 1456, en el Colegio Eton, se señala que cinco pares de guantes fueron entregados a los albañiles que edificaban los muros, "como era obligación por costumbre", existe un documento que precisa que en el Colegio Canterbury en Oxford, el Mayordomo anotó en sus cuentas que; "se dieron veinte peniques como glove money (dinero de guante) a todos los masones ocupados en la reconstrucción del Colegio".  En 1423 en York (Inglaterra) diez pares de guantes fueron suministrados a los albañiles ("setters") con un costo total de dieciocho peniques. En Inglaterra, en las épocas isabelina y jacobina (1558-1625) los guantes tenían un prestigio que es difícil comprender en la actualidad. Se trataba de un artículo de lujo, poseedor de mucho simbolismo, y constituían un regalo apreciado. El guante significaba entonces un profundo y recíproco vínculo entre quien lo daba y quien lo recibía.
Los guantes eran un regalo acostumbrado en el Año Nuevo, que a veces era sustituido por el "dinero de guante". Asimismo, los guantes constituían un obsequio tradicional de los enamorados a sus prometidas.

Remitiendonos a la masoneria propiamente, Se menciona la entrega de guantes a los picapedreros y albañiles. Estos documentos se refieren a masones operativos, pero también respecto a los especulativos existen documentos antiquísimos. Desde 1599 existen pruebas que a cada masón en su iniciación debía entregársele un par de guantes que pagaba de su bolsillo. El documento más antiguo en esta materia es el llamado Estatuto Shaw, dirigido a la Logia Kilwinning en diciembre de 1599, donde se estipula que los derechos de iniciación en la logia sumaban 10 libras esterlinas escocesas, con 10 chelines para los guantes. Documentos de la Logia de Melrose de los años 1674-1675 demuestran que tanto los aprendices como los compañeros tenían que pagar derechos de ingreso "con guantes suficientes para toda la compañía". En un documento de Aberdeen en 1670 se expresa que el aprendiz debe pagar "cuatro dólares reales con un mandil de lino y un par de buenos guantes para cada uno de los hermanos". El uso del lino en vez de cuero es interesante, pero se explica por tratarse de una zona donde existían numerosas tejedurías de lino. En 1686, Robert Plot, en The Natural History of Stafford-shire (Historia Natural del Condado de Stafford), relata que era costumbre entre los Francmasones "que cuando cualesquiera son admitidos en la Sociedad, se convoca una reunión (o Logia, como la llaman en algunas partes), que debe consistir de por lo menos 5 o 6 de los Antiguos de la Orden, a quienes los candidatos obsequian con guantes, y asimismo a sus esposas". Esta es aparentemente la primera mención del obsequio de un par de guantes a la mujer como parte de la ceremonia de iniciación. En 1723 se publicó el documento llamado Examen de un Masón en el periódico londinense El Correo Volante, que comienza así: "Es recibido un nuevo Francmasón, después de haber entregado a todos los presentes un par de guantes para hombre y un par para mujer así como un mandil de cuero."Posteriormente, esto se transformó en una tradición en todas las iniciaciones, y aparece en todos los rituales de iniciación franceses del siglo XVIII, aunque cabe señalar que en Inglaterra y Escocia se perdió paulatinamente la costumbre y desde comienzos del siglo XIX ya ni se menciona en las actas y reglamentos de logias, permaneciendo intacto tal entrega solamente en el Rito Escocés antiguo y aceptado. En 1724 se menciona que logia en Dunblane entregaba un par de guantes y un mandil a sus iniciados. En 1754, en Haughfoot (Inglaterra), la logia estableció "que nadie puede entrar a la logia sin un par de guantes para cada miembro de la susodicha logia". En la primera "revelación" francesa conocida, que data de 1737, llamada Carta de Herault, se señala que el aprendiz recibe en la ceremonia de iniciación un mandil de cuero blanco, un par de guantes para sí mismo y un par de guantes para la mujer que más estima.

Los guantes, junto con el mandil, constituyen el "traje de faena" del obrero masón; con ellos se reviste mostrando su disposición y firme determinación para cumplir, de acuerdo a su grado, con su trabajo dentro de la Logia, seguro de que ese trabajo habrá de reportarle un justo salario. Significa que es del esfuerzo personal que uno pone por comprender y amar el simbolismo masónico de donde se obtienen las recompensas, que en Masonería son siempre de carácter espiritual. Los guantes son un símbolo de protección y constituyen un recuerdo de aquellos que portaban los antiguos canteros medievales para protegerse de las esquirlas de las piedras que pulían y del roce con las herramientas que manejaban. Tal y como se ven en ciertos grabados de la época, estos eran gruesos, de cuero. También se observa que los maestros los llevaban más finos y blancos, iguales a los que se emplean actualmente en todas las logias, pues se entiende que el  trabajo de éstos, como corresponde a su grado, consistía en dirigir los tareas y trasmitir los conocimientos que poseían del oficio a los compañeros y aprendices, en ese sentido los guantes blancos y delicados constituyen un símbolo de mayor dignidad.
    Así pues, los guantes son un símbolo de trabajo para los masones listos para ponerse  "manos a la obra" de forma responsable, esto es, no descuidando tener presente lo fundamental que para la Masonería es la Glorificación al Trabajo.  Por otro lado su color blanco nos indica que se trata también de un símbolo ligado a la idea de pureza e inocencia,  Ello nos estaría indicando que todos los actos del masón deben estar guiados por esas dos virtudes durante el desarrollo de los trabajos dentro de la Logia, esto es, revestidos de pureza y recta intención.
    Hay dos momentos solemnes dentro del ritual en los que se detienen los trabajos y se quitan los guantes, es durante la cadena de unión y en el momento de los juramentos sobre las Tres Grandes Luces; en ambos casos se trata de un símbolo de alianza con el Principio. Es por el magnetismo que emana de las puntas de los dedos no puede ser filtrado por los guantes y por ello permanecen para uno mismo, reservandose para la cadena de unión. En el juramento se produce la unión con el Principio Supremo, Gran Arquitecto Universal, y en la cadena la unión es con la cadena iniciática que liga a los masones de todos los tiempos y lugares con quien se establece la unión.
 

Al recién iniciado, se le entrega en la iniciación junto con el mandil, dos pares de guantes, uno para él y otro para que haga donde él a la mujer más amada. Los guantes blancos ratifican el simbolismo del mandil, que son un símbolo evidente de la pureza de las intenciones que debe siempre observar el masón en sus acciones

Hacer el Bien por el Bien mismo, esforzándose en toda actividad o trabajo, haciendo lo mejor que pueda para la Gloria del G.: A.:, o sea, para la expresión de lo Divino, en vez de dejarse guiar por las consideraciones de conveniencia y utilidad material o mirar principalmente el fruto o beneficio directo de la acción.

Aqui los dos pares de guantes corresponden a la polaridad del iniciado, a sus manifestaciones masculinas-femeninas, a su trabajo interior y exterior.
He aquí el significado de los guantes blancos que se le ofrecen, y que él debe cuidar bien de no ensuciar y manchar con el egoísmo y con la esclavitud a las pasiones que embrutecen al hombre. Con el otro par de guantes, "para la mujer más amada", la Masonería quiere mostrar cómo su influencia moralizadora, iniciática y regeneradora, debe extenderse también a la mujer, aunque ésta no sea directamente admitida en sus trabajos.
Según Oswald Wirth , menciona sobre los guantes para la mujer, de que La Francmasonería rinde así homenaje a las virtudes del sexo, que ella rehusa obligar a la aridez de los trabajos ordinarios. La mujer es la sacerdotisa del hogar doméstico. Ella vela dentro, mientras el hombre se debate afuera.
 
Así, pues, a pesar de que algunos quieran franquearle y otros le nieguen el ingreso en nuestros templos, la debatida cuestión de la admisión de la mujer en Masonería se halla ya potencialmente resuelta en su favor, en cuanto por las cualidades que la hacen estimar, queda admitida en esta forma, y adoptada espiritualmente en el seno de la Institución.
Con estos guantes, la mujer que cada recién iniciado considera más digna de poseerlos ingresa espiritualmente en la Cadena de Solidaridad Ideal y Constructiva que la Masonería forma en todo el mundo, como compañera del hombre, sin necesidad de pasar por las pruebas de la iniciación.
 

La costumbre de “trabajar” con guantes  va quedando en desuso en muchas logias, utilizado solamente para las ceremonias solemnes. Pues no perdamos esta costumbre por lo menos; es el último resago de lo que significó al principio de trabajar con guantes, y así recordaremos en estas ceremonias el simbolismo sublime de trabajar totalmente vestido.  Del arte operativo donde se usaba esta prenda para protegerse así como el mandil, se pasa al arte especulativo, donde su uso pasa al lado simbólico de pureza al realizar nuestros trabajos en construir nuestro templo interior. También existen guantes para otros grados dentro de la masonería, pero son los guantes entregados en la iniciación que tienen un significado muy profundo e inolvidable.

 
Refiriendome a los guantes de mujer, Existen unas anécdotas antiguas referidas en el Manual de Masoneria de André Cassard Tomo 2, donde se tenia por costumbre de que la mujer que poseyera estos guantes, podía solicitar ayuda solamente con mostrarlos a un masón.  Nótese entonces como es que la mujer de un masón ingresaba de cierta forma a ser parte de la familia masónica justamente cuando más se la necesitaba.  Normalmente eran las viudas de un hermano masón donde nacen estas historias  fidedignas de ayuda y solidaridad para con ellas.
Estos símbolos tanto del mandil como los guantes, son en parte equivalentes y no se necesita discutir el valor de unos preferentemente a los otros: lo esencial es reconocerlos como símbolos y poner en práctica su enseñanza alegórica.
 
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INTELIGENCIA ESPIRITUAL

La inteligencia espiritual no es un monopolio de las religiones, es un patrimonio del hombre.
La inteligencia espiritual  relaciona el espíritu y la materia, se ocupa de la trascendencia, de lo sagrado, de los comportamientos virtuosos:  perdón,  gratitud,  humildad y compasión, de comprender que somos parte de un todo con el cual necesitamos  estar en contacto.
Algunos lo hacen orando, otros asumiendo su responsabilidad social, practicando las leyes  espirituales del amor, paz, felicidad. Son los  que mejoran la calidad de sus vidas.
Si el  intelecto se olvida de la compañía del espíritu, degrada el medio ambiente, las creencias, la familia; es decir aquello que más importa. Hoy que la educación descuida la inteligencia espiritual está creando autómatas altamente capacitados. Para que la tecnología se humanice debe congeniar con la fuente. El espíritu individual y social se nutren, la enfermedad del espíritu se paga, la bancarrota espiritual  precede a la quiebra económica.
 
El quiebre espiritual se produce cuando todo tiene precio pero ya nada tiene valor.
Capital y responsabilidad social, cooperación, dimensión ética, fraternidad, solidaridad, son factores críticos. Si el 80% de la riqueza está en manos del 20% de la gente, hay que apuntar a cómo terminar con esa desigualdad, la injusticia, la pobreza, y la marginalidad.
Prigogine se rebeló con contra la idea de una naturaleza pasiva, sujeta a leyes deterministas y atemporales. Einstein dijo "Dios no juega a los dados", para Prigogine nada es definitivo. Aunque el universo aparece como terminado, existen sin embargo, otros muchos posibles.
El futuro no está escrito, tenemos autoconciencia y la capacidad de crear el porvenir. Con la atención bien dirigida producimos la energía, con la intención la transformamos en lo que deseamos obtener. Cualquier cosa  crece o se marchita según cómo se la atiende, así la intención programa su realización. La inteligencia espiritual se fundamenta en principios verdaderos y permanentes y se materializa cuando las buenas ideas se llevan a la práctica.
La fuerza interior espiritual. Hay que trabajar con uno mismo para que la voluntad  llegue más lejos que la inteligencia. Primero encontremos nuestra misión, luego consultemos con ella, sin limitarnos a la mera interpretación sensorial. Mis pensamientos crean mi mundo, me alejaré de lo que  hago sin querer, y sembraré la semilla de lo que quiero ser, confiando en mi capacidad, en mis propósitos y superando mis limitaciones.
Coeficientes encadenados. El CI -coeficiente intelectual- mide la capacidad de resolver problemas, el CE, emocional, la posibilidad de automotivarnos y de motivar, el CES ( coeficiente de inteligencia espiritual)  cómo nos relacionamos con el todo y con  los principios universales. El CES tiene la fortaleza del porqué, el CI y el CCR ( coeficiente de creatividad) sugieren el qué hacer, la visión. El cómo hacer, implica la disciplina del CEJ - coeficiente de ejecución-, el CE es el Quantum de la pasión. ¿ Cómo convertir espíritu en materia?
Centrada en la misión la inteligencia espiritual orienta a las demás. Nacemos con un potencial: ante cada estímulo, un espacio de libertad precede a la respuesta, la que mejora  percibiendo lo que otros no ven. Si los valores controlan la conducta, los principios controlan sus consecuencias. El coeficiente de inteligencia espiritual suma la integridad de sostener los principios primordiales,  el hacer y cumplir con  las promesas, el escuchar y seguir la voz de la conciencia.
Para quitar el  chaleco de fuerza que traba el potencial humano, se precisan  conductores: Claridad en el querer. Compromiso con el trabajo y no con el dinero que sólo compra la satisfacción. Adaptación  de la acción al talento y a los objetivos. Operar con  sistemas y recursos aptos para cumplir con la misión. Sinergia:  el coro armónico con los demás.
¿Debo hacerlo? es la pregunta que pone en marcha a la inteligencia espiritual. Somos libres para elegir nuestras acciones, lo que no podremos nunca es evitar sus consecuencias.
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LEYENDA DE YORK

Jesus David Quezada Diaz

México

Hablar de la Historia Masónica es muy complicado, solo existen dos etapas generales, antes de 1717 y después de 1717, con la Formación de la Primera Gran Logia en Londres Inglaterra, no fue el comienzo, sino una reconstrucción sobre nuevos cimientos, la separación de lo operativo hacia lo especulativo o filosófico, las escuelas de pensamiento masónico definen una historia que seria una empresa colosal, se necesita un conocimiento enciclopédico y muchos años de investigación, no tengo la pretensión de poseer las cualidades y erudición que se necesitan para producir una obra así.

La escuela autentica, surge en el siglo XIX, en la segunda mitad del siglo, en respuesta al crecimiento del conocimiento crítico en otros países, las antiguas tradiciones fueron examinadas minuciosamente a la luz de documentos auténticos al alcance de los historiadores.

La escuela Antropológica, aun se sigue desarrollando, por lo tanto, le da una mayor antigüedad encontrando analogías sorprendentes con los Misterios antiguos de muchas naciones que poseían muchos símbolos y signos y muy probablemente ceremonias análogas a las que practicamos en la actualidad.

La escuela Mística, se adentra en los misterios de la Orden desde otro ángulo, viendo en ellos un plan para el despertar espiritual del hombre y su desenvolvimiento interno.

La escuela Oculta, su principio distintivo y principal es la eficacia del ceremonial masónico cuando se trabaja debida y legalmente, La pudiéramos llamar la escuela Sacramental.

De estos temas no se encargaban los masones operativos, solo les interesaba aprender las formas y técnicas de transformar la piedra en bonitos edificios, este es el, porque hay dos periodos el Operativo y el Filosófico, así la masonería moderna procede de la masonería operativa, existen demasiados escritores que ha falta de hechos históricos documentales sus relatos los suplen con su imaginación.

Pasare ahora a relatar la leyenda de York, que se encuentra en la enciclopedia de la masonería de A. Gallatin Mackey, y nos dice así.

La Ciudad de York, es celebre por sus relaciones tradicionales con la Masonería en Inglaterra. Ningún otro tópico en la historia de la Orden ha ocupado tanto la atención de los modernos discípulos de la masonería o ha sido objeto de mayores discusiones, que los pretendidos hechos de la existencia de esta en el siglo X en la Cd. De York, como punto prominente, de la formación allí de una congregación de la hermandad en el año 926, de la organización de una asamblea general y la adopción de una constitución. Durante todo el siglo XIX y hasta el presente la Fraternidad en general ha aceptado todas estas afirmaciones como partes genuinas de la verdadera historia, y los adversarios de la Orden las han rechazado, atribuyéndosele el titulo de un Mito, mientras que unos cuantos sinceros investigadores de la verdad no han podido determinar que parte es histórica y que parte leyenda. Recientemente, con el descubrimiento de muchos antiguos manuscritos, la labor de algunos discípulos como Hughan, Woodford, Lyon y otros, ha estado encaminada al examen critico de la primitiva historia de la masonería, y en particular la de York.

Para comprender ampliamente los verdaderos méritosde esta cuestión será necesario que el discípulo se familiarice primero con lo que era hasta hace poco, la teoría reconocida con respecto al origen de la masonería de York, para que entonces pueda examinar las mas recientes hipótesis que han adelantado los escritores contemporáneos, mejor dicho, debe leer tanto las tradiciones como la historia.

En la prosecución de este plan, me propongo comenzar
por las leyendas de la masonería en York, tal como se encontraron en las constituciones manuscritas para proceder entonces a revisar lo que ha sido el resultado de las recientes investigaciones, puede decirse anticipadamente que, de todos aquellos que han sometido estas leyendas a la critica histórica, el hermano William James Hughan de Cornwall, en Inglaterra, debe ser reconocido sin vacilación como 
el "facile princips" el mas hábil, el mas afanoso y el mas autorizado investigador. El fue el primero y el mas feliz clarificador de la tradición que por tanto tiempo había oscurecido como una nube la luz de la historia masónica.

La leyenda que se relaciona con el origen de la masonería Inglesa en York en 926 se llama algunas veces "Leyenda de York" por que la asamblea general que se dice tuvo lugar allí, algunas veces se le denomina "Leyenda de Edwin" porque se supone que este príncipe estuvo a la cabeza de la fraternidad y fue el quien convoco la asamblea para formar una Constitución (otro escritor nos dice que desde el siglo IX hasta el fin del siglo XIII los monjes Benedictinos 
es a quienes pertenece exclusivamente la construcción de los grandes edificios he de ahí el origen de Venerable Maestro, V.'. por ser sacerdote y M.'. por que era el encargado de la obra y enseñaba).

La más antigua prueba de la existencia de las constituciones manuscritas se encuentra en el poema comúnmente conocido bajo el titulo de "Halliwell MS."cuya fecha se supone ser la de 1390. En ese trabajo encontramos la siguiente versión que para comodidad de aquellos que no estén familiarizados con el estilo arcaico de la poesía Inglesa, se traduce al español 

"Esta fraternidad llego a Inglaterra, en tiempo del Rey Athelstan, el construyo grandes templos para recrearse de toda voluntad y adorar a Dios de día y de noche, este buen Lord amaba a sus hermanos y les propuso fortalecer la hermandad en todas partes, eliminando los defectos que en ella se encontraba. Llamo a todos los masones del país para que vinieran a el para enmendar todos sus errores con su buen consejo, si así pudiera ser. Permitió entonces la celebración de una asamblea constituida por diversos lores en su Rango, duques, condes, barones, caballeros e hidalgos, así como a grandes burgueses, todos se presentaron con sus investiduras, cada uno aporto sus  ideas para hacer la leyes de los masones, allí se escribieron 15 artículos para gobernar a la orden".

Otro documento en que encontramos esta leyenda
escrita es el conocido por "Cooke MS" de fecha de 1490, los detalles figuran aquí más completos que los contenidos en el anterior, en un párrafo que se refiere a la leyenda de la manera siguiente:

"Y después existió un buen Rey en Inglaterra que se llamaba Athelstone, cuyo hijo amaba las ciencias de la geometría y deseaba que sus hermanos practicaran esta ciencia tan bien como los Masones, por lo que los llamo a consejo para que aprendieran dicha ciencia y la practicaran. Como especulador era un Maestro y amaba la Masonería igual que a los masones, y habiendo
llegado a ser masón el mismo, les dio cargo y nombres tal como se usan en Inglaterra y otros países. Y ordeno que se les diera un salario razonable, y pidió y obtuvo una patente del Rey para que celebraran una asamblea cuando lo creyeran conveniente para cambiar ideas sobre sus cargos, costumbres y aprendizaje en la lectura y escritura en el libro de nuestros cargos".

Esto es lo que contiene el MS. De las líneas 611 a 642. 
Subsiguientemente, en las líneas 688-719 que parecen haber sido tomadas de lo que arriba se llama "Libro de Cargos" esta repetida la leyenda en estas palabras:

"De este modo fue el susodicho arte introducido y practicado en la tierra de Egipto, siendo el Maestro Euclides el que fue de país en país y de reino en reino. Después de esto y al cabo de muchos años en tiempo del Rey Athelstone con sus consejeros y otros grandes del país encontró entre los masones y sus ordenados ciertas reglas, 

Una vez al año cuando el Rey lo necesitaba lo mismo que los grandes Lores de la tierra y la comunidad, de provincia a provincia y de condado en condado, las asambleas deberían tener lugar entre maestros de todos los maestros masones y compañeros de dicho arte. De manera que en dichas asambleas o

congregaciones aquellos que deberían ser nombrados maestros examinaban los artículos después escritos y eran elegidos entre los hábiles para que sirviera a los Lores y para honor del arte"

"Poco después de la muerte de San Alban, se desencadenaron varias guerras en Inglaterra
provocadas por las otras naciones de suerte que la buena marcha de la masonería fue interrumpida y relegada hasta que llego a ser Rey Adilston. En su tiempo había un buen Rey en Inglaterra que pacifico al país y construyo muchas grandes obras y edificios, por lo que el amo a los masones, pues tenia un hijo llamado Edwin que amaba mas a los masones que su padre y era tan versado en la geometría que se complacía en venir a hablar con ellos e instruirse en las practicas de la fraternidad. Mas tarde, movido por el amor que les tenía a los masones y a la fraternidad, fue iniciado en la masonería en Windsor, recibiendo del Rey, su padre, una patente y la comisión de celebrar asamblea cada año dentro del Reino de Inglaterra y corregir en el las 
faltas y errores que se relacionaran con la fraternidad, y se celebro la asamblea y allí confirió grados de masones y cargos o empleos y les enseño las costumbres y los mandamientos que deberían quedar establecidos después. Y les llevo la patente y la comisión para que celebraran su asamblea y ordeno que esta practica se renovara de Rey a Rey y cuando la asamblea estuvo reunida grito que todos los viejos masones, o jóvenes que tuviesen escritos o conocimientos de los cargos y maneras que se hacían en su país fueren quienes fueren, serian hechos masones, que se adelantaran a mostrarlos ya en griego, algunos en hebreo y algunos en ingles y otros en distintos idiomas, y que cuando fueron leídos y examinados y comprendidos como significando todos lo mismo, que se escribiera un libro en el que constara como esta honorable fraternidad de la masonería fue primeramente fundada, y el ordeno y se llevo a cabo, que se leyera en todo tiempo que se iniciara uno o varios masones para darle o darles sus cargos, y desde entonces, hasta el día hoy, las costumbres de los masones han sido conservadas de este modo y forma, tan bien como los hombres pudieran gobernarlas, y además en diversas asambleas han sido puestos y ordenados diversos cargos con el mejor consejo de los maestros y compañeros".

Todos los demás manuscritos tienen la leyenda substancialmente como existe en el Landsdowne, y casi todos ellos parecen ser meras copias de lo mismo, o lo que es más probable, de alguna original de la que fueron copiados.

En 1723 el Dr. Anderson publico la primera edición del "Libro de las Constituciones" en el que la historia de la fraternidad, esta, dice el "reunida de sus archivos generales y sus fieles tradiciones que comprenden muchas edades". El Dr. Anderson da a la leyenda como recogida de ciertos archivos masónicos, escritos durante el Reinado de Eduardo IV cuyo manuscrito, asegura Preston "se dice haber estado en posesión del famoso Elías Ashmole". Como los antiguos manuscritos eran generalmente inaccesibles para la  fraternidad (y, ciertamente, hasta hace poco han sido descubiertos casi todos), es a la publicación hecha por Anderson y mas tarde por Preston, a la que debemos atribuir su adopción general por la fraternidad durante mas de siglo y medio. La forma de la leyenda, como la presenta Anderson en su primera edición, varia ligeramente de la segunda. En aquella, fija la fecha de 930, en la segunda 926, en la primera le da congregación de York, el nombre de Logia General, en la segunda el de Gran Logia. Ahora, que la moderna forma de la leyenda ha sido universalmente aceptada y esta de acuerdo en ambos  aspectos con la ultima afirmación y no con la primera, debe inferirse que la segunda edición y las subsiguientes que hicieron Entick y Noorthouck, que solo copian a Anderson, es la que proporciono la forma de la leyenda como se le conoce actualmente.

En la segunda edición de las constituciones pagina 63, publicada en 1738, Anderson presenta la leyenda en la siguiente forma:

"En todas las antiguas constituciones esta escrito a este respecto lo que sigue:

"Que aunque los antiguos archivos de la hermandades en Inglaterra fueron destruidos en su mayor parte o perdidos durante la guerra con los dinamarqueses, que quemaron los Monasterios donde se conservaban los archivos, el Rey Athelstan (nieto del rey Alfredo) primer monarca ungido en Inglaterra que hizo la traducción de la Biblia al lenguaje sajón una vez que aseguro la paz en el país construyo muchas grandes obras y estimulo a muchos masones de Francia y otras partes, a los que nombro directores: estos trajeron consigo los cargos y los Reglamentos de las Logias extranjeras y predominaron en el servicio del Rey para aumentar los salarios.

"Que el príncipe Edwin, hermano del Rey, habiendo aprendido geometría y masonería debido al amor que sentía por la fraternidad y por los honrosos principios en que descansaba, obtuvo por una parte del Rey Athelstan, su hermano, para los masones que tuvieran entre si una unión o un poder y libertad para reglamentarse, para corregir lo que pudiera suceder impropiamente, y para que pudieran celebrar una comunicación anual en forma de asamblea general.

"Que por consiguiente, el Príncipe Edwin llamo a todos los Libres y Aceptados Masones del Reino para que se entrevistaran con el en la congregación de York y que estos vinieron y formaron la Gran Logia bajo su Gran Maestro en 926.

Tal es la leyenda de York como ha sido aceptada por la fraternidad en los antiguos manuscritos desde fines del siglo XIV hasta nuestros días, oficialmente sancionada por Anderson, historiador de la Gran Logia en el 1723, y repetida por Preston, por Oliver y por casi todos los demás historiadores masones que les siguieron. Solo hasta muy recientemente se ha dudado de su 
autenticidad, siendo hoy la cuestión mas importante de la literatura masónica la de si es en todo o en parte ficticia o cierta, en cuyo caso cabe preguntar: ¿Qué parte es lo que corresponde a la fabula y que parte a la verdad? Al abordar este asunto concluyentemente, la cuestión se divide en tres formas distintas:

1.- ¿Se celebro la asamblea masónica en el 926, en York, bajo la protección o por consentimiento del Rey Athelstan?

No existe nada en el carácter personal o en la conducta política de Athelstan que prohíba semejante posibilidad o probabilidad. Este Rey era liberal en sus ideas, como su abuelo el gran Alfredo, promovía la civilización, protegía la sabiduría, construyo muchas iglesias y monasterios y alentó la traducción de las Escrituras y otorgo patentes a muchas sociedades activas. Durante sureinado las Firth Gilda o hermandades, fueron incorporadas a la ley. No es pues nada improbable la suposición de que protegió a los masones activos. La existencia ininterrumpida de varios siglos de tradición que da por efectuada dicha Asamblea requiere que los que niegan este hecho den una razón más satisfactoria que la que hasta la fecha han presentado. "La incredulidad" dice "es la base de la historia" pero debemos confesar que, aunque por exceso de credulidad muchas veces ocurre que se toma la fabula por la realidad, obstinar en negarse frecuentemente conduce a rechazar la verdad por la fabula. 
El Reverendo Mr. Woodford, en un ensayo sobre la relación que tiene York con la historia de la masonería en Inglaterra, que ha sido insertado en los archivos de la fraternidad de Hughan, ha discutido este asunto y llega a la siguiente conclusión "Por consiguiente, dice, no veo la razón de rechazar una tradición tan antigua sobre el hecho de que durante el reinado de Athelstan los masones activos obtuvieron su protección y se reunieron en asamblea general" Yo estoy de acuerdo esta opinión.

2.- ¿Fue Edwin, hermano de Athelstan, el que convoco a dicha asamblea ¿esto ha sido ya discutido en el articulo sobre Edwin, donde se sugiere la idea de que el Edwin a que se alude en la leyenda no era el hijo de Athelstan, sino Edwin Rey de Northumbria. Francisco Drake, en su discurso ante la Gran Logia de York en 1726, fue, según creo, el primero en exteriorizar públicamente esta opinión, pero lo hace en forma tal que se deja ver la generalidad con que esta era aceptada por su auditorio, y no que el presentaba comoalgo nuevo. 
Dice Drake "Vosotros sabéis que podemos afanarnos de que la primera Gran Logia de Inglaterra se formo en esta ciudad, cuando Edwin, primer rey cristiano de Northumbria, puso los cimientos de nuestra catedral y se sentó en ella como Gran Maestro, seiscientos años después de Jesucristo"

Edwin, que había nacido en 586, ascendió al trono en 617 y murió en 633. Tuvo pre-eminencia entre los reyes anglo-sajones, sus contemporáneos, por su genio militar y por y por sus altas dotes de estadista, fue tan inflexible en la administración de justicia, que se dice que tanto las mujeres como los niños podían llevar una bolsa de oro a cualquier parte sin peligro de que los robaran, lo cual en aquellos días de desenfrenada rapiña era una alta virtud. El suceso principal durante el reinado de Edwin fue la introducción del cristianismo en el reino de Northumbria. Anteriormente a este reinado, el asiento de la iglesia en el norte había estado en York, y el rey protegía al obispo Paulinus, proporcionándole casa y otras posesiones en dicha ciudad. La única objeción que existe contra esta teoría es su fecha, la cual aparece trescientos años antes del reinado de Athelstan y la supuesta asamblea de York en 926.

3.- ¿Existen actualmente las constituciones que fueron adoptadas en la Asamblea General? No debe ponerse en duda que si se celebro una Asamblea General, fueron adoptadas las Constituciones o algún Reglamento de la fraternidad. Tal debía ser el objeto principal de la Asamblea. Pero no existen suficientes pruebas de que los Reglamentos que ahora llamamos

"Constituciones de York" o "Constituciones Góticas" sean los que fueron adoptados en 926. Es mas probable que el documento original y las copias autenticas del mismo se hayan perdido, y que este fue el tipo del cual todos los demás manuscritos modernos de las constituciones han sido formados. 
Existe la más sólida prueba, interna de que todos los manuscritos, desde el Halliwell al Papworth han tenido un origen común del que fueron copiados con más o menos exactitud o sobre el que se escribieron con más o menos modificaciones. Y este original es lo que yo supongo ser el de las Constituciones que deben haber sido adoptadas en la Asamblea General de York.

Por consiguiente, la teoría que en mi concepto puede aventurarse sin temor y debe ser sostenida hasta que aparezcan de mayor peso de las que ahora tenemos para desconocerla, es la que por el 926 una Asamblea Alemana de Masones fue celebrada en York, bajo los Auspicios de Edwin, hermano de Athelstan, en cuya asamblea se adoptaron los estatutos que deberían servir como ley, los cuales han sido la base que ha servido para construir todas las subsiguientes Constituciones masónicas.

Hasta aquí dice Mackey sobre su teoría, a la Leyenda de York, otros autores dan el origen de la masonería en Alemania con el Arte Gótico de construcción mas no especulativo como el que hoy conocemos en los Ritos Regulares del Escocés y de York, y la masonería moderna empieza en 1717 en Londres Inglaterra, utilizando los simbolismos de la construcción, para proteger nuestros secretos.

ES CUANTO VENERABLE MAESTRO

V.'. H.'. JESUS DAVID QUEZADA DÍAZ

CAB.'. TEMPLARIO DEL RITO DE YORK

SOB.'. GRAN.'. INSP.'. GRAL.'. G.'. 33 RITO ESCOCÉS

M.'. M.'. DE LA RESP.'. LOG.'. SIB.'.

"LEANDRO C. MILLAN" NO 49

DEL ORIENTE DE CD. JUÁREZ CHIHUAHUA MÉXICO

A LOS 16 DEL MES DE JUNIO DE LA E.'. V.'.

ME DESPIDO CON UN T.'. A.'. F.'. Y UN ÓSCULO DE PAZ

 

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Filosofía del Buen Masón

01.      Conocer el valor de la Naturaleza Cosmológicamente

02.     Adaptarse a las Reglas de Transformación que nos impone la misma

03.     Sentirnos parte integrante de ella

04.     Eliminar por completo toda diferencia entre humanos

05.     Saber borrar de nuestras mentes toda tentación de maldad

06.     Desmaterializar por completo nuestro pensamiento

07.     Sentir el dolor ajeno como en Carne Propia

08.     Borrar de nuestra mente, lástima y compasión, hallándole solución

09.     Reconocer por igual el  derecho de aspirar a los máximos deseos

10.      Eliminar de nuestra mente el odio

11.        Amar al prójimo como a si mismo

12.      Prestar toda ayuda al necesitado hasta el máximo posible

13.      Ayudar al caído con todo el interés hasta salvarlo

14.      Procurara anular las angustias ajenas al igual que las propias

15.      No ser causante de disgustos y penalidades

16.      No ver defectos, fijémonos en las bondades y su fin

17.      Obrar juiciosamente con y frente a las adversidades

18.      No acusar, pero si defender a nuestro hermano y hermana el hombre y la mujer

19.      Un solo horizonte debe guiarnos: la conciencia del Bien

20.     Enseñar al prójimo lo que hayamos aprendido en superación

21.      Eliminar por completo el orgullo y la jactancia

22.     Alcanzar la superación intelectual, moral y humana

23.     Liberarse de toda debilidad ostentativa

24.     Un solo proceder debe avergonzarnos: la inactividad y la inercia

25.     Antes de acusar debemos examinar bien nuestra conducta

26.     No debemos juzgar a los demás en desconocimiento de la pura verdad

27.     No debemos interpretar los hechos ligeramente por el camino del mal

28.     Busquemos nuestra propia luz, está en nosotros mismos

29.     Diciendo la verdad se practica la justicia y se obra con rectitud

30.     Meditar, pensar y resolver equivale a asumir el resultado de nuestro juicio

31.      No existe justicia mas humana que la del justo perdón

32.     El Silencio equivale a meditación y el secreto a la absoluta discreción

33.     Si no eres poseedor de todas las virtudes necesarias, esfuérzate en conseguirlas y lo lograrás

 A:.L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.

R:.L:.S:. LUZ DE ORIENTE N° 70 - IQUITOS

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El carácter de un masón

En nuestras tenidas hablamos en repetidas ocasiones de los principios de Libertad Igualdad y Fraternidad y  tratamos a menudo la tolerancia y la abominación de los fanatismos, que son consecuencia natural de esos principios. 

También es tema de nuestras reuniones el camino masónico que lleva al perfeccionamiento del  iniciado,  para que sea actor adecuado en la sustentación y defensa de los principios enunciados.

 Sin embargo pocas veces hablamos del carácter que es requisito, y a la vez consecuencia, del seguimiento de ese camino masónico.  Este trabajo quiere ser entonces una breve descripción de ese carácter, a fin de que nuestros Hermanos Aprendices puedan saber qué se espera de ellos en cuanto a carácter, en este camino que comienzan.

 Ya en la iniciación hay definiciones que marcan la forma de ser del masón. El ritual del Aprendiz dice : “Las condiciones que exigimos para ser admitido  entre nosotros son una sinceridad a toda prueba y una perseverancia absoluta en los propósitos.” .

Sinceridad a toda prueba, perseverancia absoluta, cualidades exigidas para ingresar y tanto más para permanecer.

Un masón que miente, aunque esté iniciado, ascendido y exaltado, no es masón.

Un masón que no persevera en sus propósitos , es decir que se rinde, aunque esté iniciado, ascendido y exaltado, no es masón.

 La perseverancia, simbolizada en los viajes iniciáticos y en el sentido de la marcha en el templo, que  nunca es  retrógrada,  es característica del masón. La Masonería no hubiera triunfado en sus principios, luchando contra tan grandes obstáculos sin esta cualidad.  

La sinceridad está representada en la iniciación con la destrucción del testamento.  Indicamos al nuevo iniciado  “al proceder así, que nos basta para todo vuestra palabra honrada.” estableciendo un compromiso mutuo, basado en la moral racional que sustentamos, toda vez que la sinceridad es imprescindible para llevar adelante la Hermandad y toda buena Obra que encaremos.

Siendo las características más fuertes del Masón su sinceridad y perseverancia, no son, por supuesto, las únicas. El Masón, perseverante en la práctica de la Virtud, practica y posee las cuatro virtudes cardinales.

 Antiguamente existía en cada esquina de la logia una borla para recordar esas virtudes, actualmente podemos ver las borlas dibujadas en cada esquina del cuadro sibólico.

 La primer virtud cardinal es la Prudencia. La Prudencia no es aquella pusilanimidad o indiferencia que nos aconseja no arriesgarnos cuando debemos. En Masonería entendemos por Prudencia al accionar dictado por la Razón. Se dice que el hombre es un ser racional, sin embargo son las emociones, pasiones e instintos los que dominan la conducta del hombre no preparado. Prudencia es dominar esas emociones y pasiones para ajustar nuestro comportamiento a los dictados de nuestra razón, teniendo en cuenta, con total discernimiento, la motivación y consecuencia de nuestros actos y su correspondencia con las Virtudes que practicamos y Principios que sustentamos. Entendemos también por Prudencia el dominio de la palabra, objetivo también representado  por el signo de aprendiz. El dominio del Silencio, como  espacio para la reflexión, la discreción ante los secretos, masónicos o profanos y el hablar poco y decir mucho, son expresión viva de la Prudencia.

La segunda virtud cardinal es la Templanza. El diccionario define la Templanza como una “virtud cardinal , consistente en moderar cualquier tipo de apetito, sujetándolo a la razón”. Completa la definición con conceptos de moderación y sobriedad. Vemos aquí los mismos elementos que en la Prudencia. Apetitos, que son resultado de instintos y emociones, y el factor regulador de la Razón, para ponerlos en su justa medida. El Masón no debe sucumbir a la tiranía de los vicios, porque es un hombre libre.

Ser Masón es ser frugal, moderado y sobrio, en gustos y comportamientos. El Masón desprecia la inquietud, se contenta sin lujos, sufre sin quejarse y es resignado ante el infortunio.

La tercer virtud es la Fortaleza. El Masón debe ser fuerte.  Esa Fortaleza es consecuencia de la Perseverancia y la Templanza y está moderada por la Prudencia. Es la Fortaleza necesaria para llevar a cabo la tarea, con energía y perseverancia. Es la Fortaleza que se convierte en Valor, cuando hay que arrostrar los peligros inevitables. Es también la Fortaleza necesaria para ser sustento de otros más débiles.

La cuarta virtud cardinal es la Justicia. Justicia es dar a cada uno lo que le corresponde. No es tarea del Masón ser Juez. Dice nuestro código de moral “No juzgues ligeramente las acciones de los hombres; no reproches y menos alabes; antes procura sondear bien los corazones para preciar sus obras. “. No es fácil sondear los corazones, descubrir las intenciones de los hombres y sus motivaciones, tanto cuando hacen el bien como cuando hacen el mal. Es por eso que el Masón no juzga ligeramente. Sin embargo el Masón vive en este mundo y debe reaccionar ante la injusticia. Con Fortaleza, pero también con Prudencia. La justicia humana dista de ser perfecta, pero es anhelo del Masón que sus propios trabajos sean siempre Justos y Perfectos.

 La sinceridad, la perseverancia, las cuatro Virtudes Cardinales, definen al Masón. Pero también podemos decir que el Masón es miembro de una sociedad de constructores. El Masón tiene por lo tanto un carácter constructor.

Esto significa que el Masón es un hombre que se define en la acción, en la acción de sus trabajos, pero también en su vida diaria. El Masón debe actuar en el momento preciso, no esperar, mirando entre los profanos que le rodean, quien da el primer paso, debe él dar ese primer paso, porque nunca más pasará por allí, y si no es un Masón el que lo haga ¿Entonces quién? ¿Por qué tendría que ser otro?.

 Dijimos que el Masón es un constructor y entonces su accionar  tiende siempre a la edificación , a la construcción, y no a la destrucción.

El Masón es pacifista y considera a la guerra como un crimen y detesta la violencia.  Sin embargo el Masón vive en este mundo, es inocente pero no ingenuo. Lleva su espada en la mano izquierda, con la punta hacia abajo en actitud de defensa, no de ataque. Con la mano derecha realiza su tarea, pero está dispuesto a defender sus principios sin vacilación, con Perseverancia, Templanza y Fortaleza.

“Justo y valeroso defenderás al oprimido, protegerás la inocencia, sin reparar en nada de los servicios que prestares” reza nuestro código Moral.

Sinceridad, Perseverancia, Prudencia, Templanza, Fortaleza , Justicia, Actividad Edificante, son características del Masón.

 Sin embargo falta nombrar algo importante. Y eso es el Amor. El Masón hace todo lo que hace por Amor, Amor a la Humanidad, Amor a la Familia,  Amor a la Verdad , Amor a los hermanos, Amor a la Libertad, es el Amor el motor de todo su accionar.

Para terminar recordemos las palabras finales de nuestro Código Moral  :

“No olvides que la Francmasonería tiene su origen desde el primer día en que hubo desgraciados, es decir, desde el principio del mundo; su culto es la Virtud; sus dogmas el Silencio y el Valor;  sus misterios , la Luz y la Razón; sus preceptos la Beneficencia y la Humildad; sus ministros, los hombres virtuosos, y sus recompensas, la propia estimación y el amor de todos sus hermanos.”

M:.M:. Dante Enrique Rojas Linares

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Ser mason

Todo verdadero Francmasón se da cuenta de que no hay sino una sola Logia, la del Universo, y una sola Hermandad, la compuesta por todos cuantos existen y se mueven en cualquiera de los planos de la Naturaleza. Sabe, además, que el Templo de Salomón es realmente el Solar del Hombre: - Sol - Om - On -, el Rey del Universo, manifestándose a través de los tres constructores primordiales. Se percata de que su voto de hermandad y fraternidad es universal, y que minerales, plantas, animales y hombres, todos están incluidos en el verdadero Taller Masónico. Su deber como Hermano mayor con todos los reinos de la Naturaleza a su albedrío, lo distingue como el artífice creador que preferirá morir antes que faltar a ésta su gran obligación. Ha consagrado su vida, ante el altar de su purificada conciencia, y se halla deseoso y alegre por servir a los inferiores por medio de los poderes recibidos de una superior jerarquía. El Francmasón místico, al adquirir ojos para ver más allá del ritual legible, reconoce la unidad de la vida, expresada a través de la diversidad de las formas.

El verdadero discípulo de la más profunda Francmasonerí a ha dejado para siempre de lado la adoración de la personalidad. Con su poderosa penetración, percibe que todas las formas existentes y su posición frente a los asuntos materiales carecen de importancia para él, comparadas con la vida que se está gestando dentro de sí mismo. Todo el que permite que las apariencias o manifestaciones mundanas lo aparten de las tareas que a sí mismo se ha asignado en el ejercicio de la vida Francmasónica, es un fracasado, porque la Francmasonerí a es una ciencia abstracta cuya meta final es el desarrollo espiritual íntegramente. La prosperidad material no es una medida para el engrandecimiento del alma. El verdadero Francmasón se da cuenta de que, detrás de esas diversas formas, hay una, vinculada al Principio de la Vida: el resplandor de la creación en todas las cosas vivientes. Es esta Vida la que él considera cuando mide el valer del hermano. Es a esta Vida a la que él apela para reconocer la Unidad espiritual. Comprende que el descubrimiento de esta chispa de Dios es lo que hace a él un miembro consciente de la Gran Logia Cósmica. Sobre todo, deberá llegar a comprender que esa divina chispa brilla tan resplandeciente en el cuerpo de un enemigo como en el del Hermano más querido. El verdadero Francmasón ha aprendido a ser eminentemente impersonal en pensamiento, en acción y en deseo.

El verdadero Francmasón no está obligado por ningún credo. Se da cuenta, mediante la luz resplandeciente de la jerarquía de su Logia, de que, como Francmasón, su religión debe ser universal: Cristo, Buda o Mahoma, el nombre importa menos que el resplandor de la luz de quien la lleva. Él reverencia todo santuario, se inclina ante el altar, sea mezquita, catedral o pagoda, dándose cuenta, gracias a su recto entendimiento, de la unidad de toda verdad espiritual. Todos los verdaderos Francmasones saben de aquellos que no son sino paganos y que, aunque tienen grandes ideales, no viven de acuerdo con ellos. Saben que todas las religiones no son sino una misma leyenda aunque contada de diversa manera por personas cuyos ideales pueden diferir, pero cuyos grandes propósitos se hallan de acuerdo con los mismos ideales que él sustenta.

Por el Norte, Este, Sur y Oeste se extienden las diferentes clases del pensamiento humano, y mientras los ideales del hombre difieren en apariencia, ocurre que una vez que todo se ha dicho, y las formas cristalizadas, con sus erróneos conceptos, son puestas de lado, sólo queda una verdad fundamental: todo lo establecido, en el fondo, es contribución a la construcción del Templo por la que el Francmasón labora desde el momento de su iniciación. Ningún verdadero Francmasón puede ser de estrechas miras, porque su Logia es la expresión divina de la amplitud. En ningún gran trabajo hay jamás lugar para mentes de estrecha percepción.

El Verdadero Francmasón debe desarrollar el poder de observación. Debe estar eternamente buscando en todas las manifestaciones de la Naturaleza aquello que intuye y no tiene, a causa de no haber sabido trabajar en acertada dirección. Debe convertirse en un estudioso de la naturaleza humana y ver en quienes le rodean, las varias y evolucionadas expresiones de una compacta Inteligencia espiritual. El Rito espiritual de su Logia está presente ante él en cada acto de sus compañeros. Toda la iniciación masónica es un secreto abierto, porque todos pueden verlo tanto en las transitadas avenidas de una urbe como en lo más entrañable de la selva.

El verdadero Maestro Francmasón entra en su logia con un supremo pensamiento en la mente: "¿Cómo podré yo, individualmente, ser más útil al Plan Universal? ¿Qué puedo hacer yo para ser capaz de interpretar los misterios que aquí se desarrollan? ¿Cómo puedo yo vislumbrar el secreto de las cosas que jamás intuirá quien carezca de espiritual visión?".

El verdadero Francmasón es supremamente altruista para toda expresión y aplicación de los poderes que le han sido conferidos. Ningún verdadero Hermano busca nada para sí mismo, sino que emprende labores altruistas para el bien de todos. Ninguna persona que asuma una obligación espiritual puede ya colocarse al margen de su ejercicio, de lo contrario no es merecedora ya ni del más vil de los desempeños. La verdadera Luz sólo llega a quienes, aun sin poder gran cosa, siempre dan alegremente todo cuanto poseen.

El verdadero hermano de la Orden, como sea que se halle trabajando por mejorarse durante toda su existencia, tanto mental como física y espiritualmente, hace de sus propios deseos el objetivo de su tarea. Tiene un deber y tal deber consiste en poder servir a los planes ajenos. Debe estar dispuesto, a toda hora del día o de la noche, a despojarse de sus propias conveniencias ante el llamado a la acción. Hay que realizar el trabajo, y él ha dedicado su vida a servir a Aquellos que no conocen de las ataduras del espacio y el tiempo. Debe estar, pues, listo en todo instante, y su vida debe convertirse en una constante preparación para que ese llamado pueda sonar cuando menos lo espere. El Maestro Francmasón sabe que los más útiles para la labor son aquellos que tienen mayor experiencia de la vida. No se encuentra ésta dentro de la techada logia, que es la base de su grandeza, sino que más bien, se encuentra en los problemas de la vida diaria. El verdadero estudiante masónico es reconocido por sus actos fraternales y por su sentido de ecuanimidad.

Todo Francmasón sabe que el quebrantamiento de un voto significa una correspondiente sanción. Hay que dejarle que por sí mismo comprenda que el fracaso de no vivir mental, espiritual y moralmente de acuerdo con los más altos ideales, constituye de por sí el mayor de los perjurios. Cuando un Francmasón juró consagrar su vida a la construcción del Templo Ideal, pero mancha su templo viviente pervirtiendo el poder mental, la fuerza emotiva y la energía activa, está quebrantando un voto, y en consecuencia se impone, no horas, sino épocas de privación y miseria espiritual. Si es Francmasón de verdad, está más obligado a reprimir el lado negativo de su propia naturaleza, que permanentemente trata de minimizar al Maestro en formación. Debe percatarse de que una vida mal dirigida es como un voto quebrantado, y que el servicio cotidiano, la purificación y el templo constructivo de la energía, es una viviente invocación que construye dentro de él y atrae hacia sí el poder de creación. Su vida es, pues, la única plegaria aceptable a los ojos del Altísimo. Una vida impura es una verdad quebrantada; una acción destructora es una maldición viva; una mente estrecha es una cuerda estrangulante en torno a la garganta de su pretendida grandeza.

Los verdaderos Francmasones saben que su trabajo no es secreto, pero comprenden que debe permanecer ignorado por quienes no viven la verdadera vida masónica. Pero, aunque los llamados secretos de la Francmasonería fueran divulgados a toda voz, la Fraternidad quedaría completamente a salvo; porque se requieren cualidades espirituales especiales para que los verdaderos secretos masónicos puedan ser comprendidos aun por los propios hermanos. De ahí que las llamadas "exposiciones" sobre la Francmasonerí a, publicadas en millares y decenas de millares de ejemplares desde 1730 hasta nuestros días, no pueden causar daño a la Fraternidad. Tan sólo revelan las formas externas y las ceremonias rituales de la Francmasonerí a. Sólo quienes han sido debidamente sopesados y considerados veraces, verticales y justos, se hallan realmente en condiciones, por su propio desarrollo, para apreciar el significado íntimo de la Orden. Para el resto de sus hermanos, dentro o fuera de la logia, sus sagrados rituales seguirán siendo, como dijera Shakespeare, "palabras, palabras, palabras". Sólo dentro del real Francmasón se encuentra el oculto Poder que, emanando refulgente de sí mismo constituye la palabra del auténtico Constructor. Su vida es la única palabra de pase que lo hace admisible ante la mística Logia Masónica. Su impulso espiritual es el brote de acacia que, a través de las tinieblas de la ignorancia, sirve todavía de prueba de que el fuego espiritual sigue ardiendo. Dentro de sí mismo, debe edificar aquellas cualidades que harán posible su verdadero entendimiento con la Orden en que se ha comprometido a servir. Es posible mostrar al mundo meras formas que nada significan, pero la vitalidad que encierran permanece secreta hasta que el Espíritu se halla en condiciones de su íntima revelación.

El Maestro Francmasón sabe que la caridad es una de las mayores marcas que los Hermanos mayores han desarrollado, y que eso significa no solamente una organizada caridad material, sino caridad del pensamiento y de la acción. Sabe que no todos los obreros se hallan a la misma altura, pero que, dondequiera que estén, deben tratar de proceder lo mejor posible, de acuerdo con sus luces. Cada cual labora con los instrumentos que posee, y él, como Maestro Francmasón, no debe desperdiciar su tiempo en criticar, sino en ayudar a que esos instrumentos sean mejorados. En vez de culpar a los pobres instrumentos, o herramientas, debemos cuidarnos siempre a nosotros mismos y alegrarnos por tenerlos.

El real Maestro Francmasón no encuentra culpa; no critica ni se queja, sino que, con ausencia de malicia y con total espíritu caritativo, trata de demostrar la verdad de su Creador. Trabaja en silencio, sufre con compasión, y si los elementos con quienes y por quienes trabaja lo maltratan, su última palabra debe ser una plegaria por ellos. Cuanto más íntegro es el Francmasón, cuanto más perfecta es su Orden, cuanto más paternal se muestra, más amplios son los ámbitos de su Logia, hasta que todas las cosas vivientes quedan a cubierto bajo los azules pliegues de su manto. Trabajando con los menos, trata de ayudar a los más, dándose cuenta por medio de su amplio entendimiento, de la debilidad de otros al par que de la fortaleza de su derecho.

Un Francmasón no debe estar orgulloso de la posición que ocupa. No debe envanecerse con los honores, sino, con humilde corazón, sentirse eternamente responsable de su propio puesto, al representar a su alcance y nivel la trascendental importancia de su Orden. Cuanto más avanza, más cuenta se da que pisa en terreno quebradizo, y si por un momento se permite perder su sencillez y su humildad, su falencia es inevitable. Un verdadero Francmasón nunca se siente a sí mismo engreído y prepotente. Un estudiante puede llegar a la cumbre de la Montaña de los Tontos, satisfecho de su propia posición, pero el verdadero Francmasón debe ser siempre ejemplo de ecuanimidad y sencillez.

Un Francmasón no puede ser ordenado ni electo sólo por balotaje. Se desarrolla a través de edades o etapas de purificación de sí mismo y de transmutación espiritual. Hay miles de Francmasones que tan sólo son hermanos nominales, porque su ineptitud para ejemplarizar los ideales de la Orden los hace incapaces de la responsabilidad de las enseñanzas y fines de la Francmasonerí a. La vida masónica constituye la primera llave del Templo, y sin esa llave no se abre ninguna de sus puertas. Cuando este hecho sea comprendido y vivido verdaderamente, la Francmasonerí a despertará y pronunciará la palabra largamente reprimida. Entonces, la Orden pasará de especulativa a operativa y la vieja Sabiduría tanto tiempo oculta surgirá de entre las ruinas de su templo como la mayor de las verdades espirituales que jamás se haya revelado al hombre.

El verdadero Maestro Francmasón reconoce el valor de buscar la verdad dondequiera que pueda hallarla. Para él no debe significar diferencia si ella la encuentra en el campo del enemigo; si es la verdad, él irá alegremente en su demanda. La Logia Masónica es universal; por consiguiente, todo verdadero Francmasón buscará la Luz por todos los ámbitos de la creación. El verdadero personero de la Orden conoce y aplica una gran paradoja. Debe buscar las más altas manifestaciones en los más bajos lugares, y enfrentar en las más altas, las más bajas expresiones. El Francmasón que levanta a su alrededor una infranqueable barrera, a sí mismo se cierra el paso a la luz y se hace inasequible al resto de sus Hermanos. Éste es un error que se comete con frecuencia. Es precisamente ahora que más que nunca cuando el mundo necesita de la Antigua Sabiduría. El Francmasón que dice sostener su doctrina mediante su vida, que muestre al hermano la gloria de actuar. Si es que posee las claves de la verdad, dejémosle abrir la puerta, y que con su vida, no con sus palabras, sino con el ejemplo, predique la doctrina tan largamente profesada.