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El maestro de ceremonias

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El maestro de ceremonias

Es el Oficial de la Logia encargado de advertir y de dirigir el ceremonial que debe observarse en los trabajos, fiestas, banquetes y demás ceremonias que se acostumbran en una Logia.

El Maestro de Ceremonias deberá hacer un estudio profundo y concienzudo del simbolismo, de la doctrina y muy especialmente de la liturgia, practicas, usos, costumbres y ceremonias universalmente admitidas y practicadas en los distintos ritos y por las distintas potencias sobre la tierra.

El taller deberá consultarle siempre en todo lo que tenga relación con el ceremonial, puesto que los Maestros de Ceremonias son los especialmente encargados, tanto dentro como fuera del Templo, de hacer los honores en nombre del mismo.

En el cubo central a la izquierda y cerca del Venerable Maestro y dando frente al Primer Diacono, se encuentra el sitial del Maestro de Ceremonias, así mismo pide la palabra al Primer Vigilante.

Sus labores provienen de las que fueron encomendadas a los STEWARD en su primera reunión en York en el año 926.

El cargo de Maestro de Ceremonias, puede considerarse similar a Chambelán,  Gran Mayordomo o Instructor de Embajadores y Jefe de Protocolo y ha tenido sus equivalencias en las cortes de los primeros reyes. A.G. Mackey, al referirse sobre la llamada Constitución Gótica al tratar sobre los Steward dice: Se encargará de lo concerniente a la hora del Refrigerio; que cada hermano debidamente retejado ocupe su lugar, rindiendo cuenta verdadera y correcta de los fondos para gastos y cuidando de la corrección y comportamiento de la comunidad.

Se deduce que este puesto llenaba los cargos que no existían en aquella época: Maestro de Ceremonias, Maestro de Banquetes y Retejador hoy cubiertos por el Maestro de Ceremonias y Guarda Templo Exterior.

Las labores de este Oficial, son:

v  Dirigir el ceremonial, cumplir y hacer cumplir todo el ceremonial masónico.

v  Comprobar que el Templo se halla debidamente arreglado y provisto de los ornamentos y Joyas necesarias para los trabajos.

v  Cumplir con escrupulosidad todo lo que sea ordenado por el Venerable Maestro.

v  Controlar las insignias y condecoraciones ostentadas por los hermanos y que ocupen el sitial y las Columnas que les corresponde.

v  Circular la Caja de Balotas para las votaciones secretas y anunciar el resultado de las votaciones publicas.

v  Introducir a los visitadores y estar siempre atento a las órdenes de los Oficiales Principales.

v  Al finalizar los trabajos y deshecha la Cadena Fraternal, debe conducir fuera del Templo al Venerable Maestro antes de la salida de cualquier otro hermano.

v  En los Banquetes cuidaran que tanto los Oficiales como visitadores y demás hermanos ocupen sus respectivos lugares.

v  El Maestro de Ceremonias es también el encargado de hacer firmar las actas después de ser leídas por el Secretario y aprobadas por los presentes en la Tenida, se debe hacer en el siguiente orden: Venerable Maestro, Primer Vigilante, Segundo Vigilante, Capellán, Secretario.

v  También es el encargado de llevar los mensajes del o al Venerable Maestro, cuando estos no deben transmitirse por medio de los Vigilantes.

v  Como en Logia  casi nunca recibe más ordenes que del Venerable Maestro, jamás debe perder de vista al Oriente, para que con una sencilla mirada o signo del Venerable Maestro pueda ir a ejecutar sus ordenes inmediatamente.

Su Joya son DOS VARAS CRUZADAS que denotan ORDEN Y DECENCIA, la rectitud con que debe dirigir las ceremonias ritualisticas que le ordene el Venerable Maestro. Como atributo de su cargo y desde tiempos inmemoriales, los Maestros de Ceremonias portan una Vara.

En nuestros trabajos masónicos así como en nuestra vida privada y profana, el Orden y la Decencia deben ser normas que rijan nuestros actos.

El comportamiento de los masones debe ajustarse a los correctos principios de honestidad, de corrección, de orden y de decencia para valorizar ampliamente el contenido de las enseñanzas de las varas simbólicas del Maestro de Ceremonias, motivándolos  a actuar y vivir en un mundo mejor.

 

 

EL CEREMONIAL

Al abrirse los trabajos en la Logia el Maestro de Ceremonias es el encargado de encender las luces correspondientes, exhibir la Carta Constitutiva; al cerrarse los trabajos debe apagar las luces, dar vuelta la Carta Constitutiva; después recoger las joyas y ornamentos para guardarlos.

El Maestro de Ceremonias debe siempre tener el Báculo en la  mano izquierda par circular por la logia, pues el báculo es parte importante de su decoración y es el símbolo de su cargo conjuntamente con la joya.

Al formar la Cadena Fraternal, el Venerable Maestro baja del Oriente y es conducido por el Maestro de Ceremonias alrededor del Ara, el Maestro de Ceremonia verifica que todos los hermanos estén en la posición debida e informa al Venerable Maestro.

Al retirarse el Venerable Maestro, es conducido por el Maestro de Ceremonias, toma con su mano derecha, la mano izquierda del Venerable Maestro y lo conduce   al Parvís.

EL BANQUETE MASONICO Y LOS BRINDIS DE ORDENANZA

Todas las Logias correspondientes al Rito York, están obligadas a celebrar con un refrigerio fraternal los solsticios de Venera e invierno, esta última, además, por ser el día de la transformación de la masonería operativa en especulativa. Fuera de estos banquetes de Obligación los Talleres pueden celebrar las Tenidas de Refrigerio que consideren por conveniente, pero son ineludibles e impostergables las Tenidas de  Refrigerio con motivo de INICIACIÓN DE PROFANOS.

Según el diccionario de la Real Academia Española el termino brindis significa: Del Alemán BRING DIR`S, yo te lo ofrezco; acción de brindar con vino o licor; palabras que se dicen al brindar.

Una de las versiones del origen del termino se remonta al siglo XVI, y tiene como motivo la celebración de una victoria del ejercito de Carlos I  sobre su oponente, (V del Sacro Imperio Romano) (1500-1558), rey de España (1516-1556) y, como Carlos V, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico (1519-1558), una de las principales figuras de la edad moderna, llevó a cabo el último intento por mantener la unidad europea en torno al cristianismo católico.

Según relatan los historiadores, un lunes 6 de Mayo de 1527, las tropas de Carlos V toman de forma victoriosa Roma y la saquean. El saqueo fue algo imprevisto. Lactancio, caballero mancebo de la corte del Emperador, convencerá a su interlocutor, el Arcediano del Viso, testigo del saqueo, de que el Emperador ninguna culpa tuvo de ello y que Dios lo permitió por el bien de la cristiandad.

Con motivo de tal victoria, cuenta la historia, que los mandos militares llenaron sus copas de vino. Las alzaron al frente y dijeron la frase BRING DIR`S, yo te lo ofrezco. Este hecho, ha dado lugar a la tradición de brindar cuando se celebra algo.

Pero como en todas las historias, hay otras versiones que adelantan mucho más, en el tiempo, los orígenes de los brindis. Estos lo sitúan en tiempos de los griegos, y tiene que ver con la muestra de confianza que el anfitrión ofrecía a sus invitados.

Los llamados banquetes o refrigerios, cuyo objeto es solemnizar alrededor de una mesa determinados sucesos, es una costumbre masónica muy antigua, como sabemos son la continuación de las tenidas que se realizan dentro del Templo. Durante el banquete se efectúan siete brindis y ese número no es arbitrario pues recuerdan las 7 libaciones que se efectuaban en los, antiguos misterios en holocausto a los siete planetas conocidos en aquellas épocas.

En los banquetes masónicos se debe guardar la concordia y la sobriedad y es obligación del segundo vigilante, asistido por el Maestro de Ceremonia, velar para que impere la compostura.

Durante los Brindis de Ordenanza se debe observar la mayor cortesía. Cuando un Hermano está en uso de la palabra cesa toda actividad y la atención se centra en el orador, los oradores son nombrados por el Maestro de Ceremonias; previa autorización del Venerable Maestro. Esta designación se considera una distinción, un honor, por lo que el designado se conduce con mucha solemnidad, seriedad y suficiencia en el desarrollo de su intervención, gestos y comportamiento ante los Hermanos, los que igualmente responden con atención, interés, respeto y fraternidad.

El encargado del brindis debe ceñirse escrupulosamente al tema y motivo del mismo en forma precisa, corta y amena y para terminar, en tono más alto debe anunciar el nombre del brindis, que la concurrencia repetirá al unísono, para después de un instante decir SALUD, la forma moderna y actual prescinde del nombre completo del brindis invocado por el orador y solo repite en voz alta SALUD.

El brindis de acuerdo al Ritual Masónico debe ser concreto y especifico hacia quien lo dirigimos; un brindis no es un discurso o una pieza de oratoria, es sencillamente un deseo que se debe hacer con la conciencia abierta, hacia QUIENES SE DESEA ELEVAR NUESTRA PLEGARIA.

 

LOS BRINDIS DE ORDENANZA

PRIMER BRINDIS: POR LA PATRIA Y SU PRIMER MANDATARIO, en los antiguos misterios del hierofante; (Del lat. hierophantes, y este del gr. ἱεροφάντης. Sacerdote de Eleusis, en Grecia, que presidía la celebración de los misterios sagrados. Maestro de nociones recónditas) ofrendaba el primer Brindis al SOL Rey del Universo, al cual debe la naturaleza su exuberante fecundidad. En nuestros días se hace en honor de la Patria y su Primer Mandatario o Jefe de Estado. Este brindis se hace de pie, a requerimiento del Hermano encargado del brindis.

 

SEGUNDO BRINDIS: POR LA GRAN LOGIA DEL PERÚ Y SU MUY RESPETABLE GRAN MAESTRO, este segundo brindis se hacia en honor a la LUNA, astro melancólico que según nuestros antepasados iluminaba con sus plateados rayos los más recónditos misterios. En nuestros días se hace por la GRAN LOGIA DEL PERÚ Y SU MUY RESPETABLE GRAN MAESTRO, quien ilumina a todas las logias de la obediencia, con sus atinadas y sabias instrucciones. Este brindis se hace de pie, a requerimiento del encargado del brindis.

TERCER BRINDIS: POR LA LOGIA OFERENTE, este brindis se hacia en honor a MARTE, divinidad que presidia los Consejos y los Combates. Hoy de hace por la Logia oferente y su Venerable Maestro.

CUARTO BRINDIS: POR LAS LOGIAS DE LA JURIDICCIÓN Y LA OBEDIENCIA, antiguamente estaba dedicado a MERCURIO, por ser el dios de la vigilancia del Olimpo y encargado de la iniciación y cesación de la labores. Lo que ahora en la jurisdicción son los Vigilantes de las Logias.

QUINTO BRINDIS: POR LAS LOGIAS DE LA AMISTAD Y LA CORRESPONDENCIA, se hacia en honor a JUPITER, dios de la prosperidad y de la hospitalidad. Hoy se hace en honor de las Logias con las cuales mantenemos correspondencia solidificando así más los lazos que unen a la fraternidad masónica.

SEXTO BRINDIS: TEMA LIBRE, se ofrecía, a VENUS, diosa y símbolo perpetuo de la madre naturaleza, diosa de la generación y encanto de los hombres y de los propios dioses. Hoy este brindis es amplio y variado el Hermano puede manifestar sus sentimientos acomodando el tema a las circunstancias. Al tratar el tema libre debe recordarse que no debe tratarse temas de orden político o religioso.

SEPTIMO BRINDIS: POR LOS HERMANOS EN DESGRACIA, según los antiguos misterios se hacia en holocausto al padre SATURNO, cuyos múltiples satélites lo circundan en apretado y cariñoso abrazo. Hoy lo hacemos con la más profunda meditación concentrando nuestros sentimientos de fraternidad pensando en los Hermanos, que por uno u otro motivo son victimas de la desgracia y que se encuentran al amparo del Gran Arquitecto Del Universo. Este brindis corresponde al Venerable Maestro.

 M:.M:. DANTE ENRIQUE ROJAS LINARES

R:.L:.S:. LUZ DE ORIENTE Nº 70 - IQUITOS - PERÚ

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